Ecuador tiene hambre de apicultura

Por Amelia C. Tor | Enviada especial Cronista Totamundo

La entrevista que revela el presente y el futuro de las abejas en Ecuador. La voz de Richard Cedeño bajo la lupa de Amelia Tor

En una conversación profunda, federal y latinoamericana, Amelia Cristina Tor —nuestra querida corresponsal Totamundos— dialoga con Richard Cedeño, docente y apicultor de Apiarios Los Ceibos, en Manabí, Ecuador. La charla se convierte en una ventana privilegiada al crecimiento de la apicultura ecuatoriana, el impacto del reciente tour apícola en Rocafuerte y la urgencia de conformar, por primera vez, una Federación Nacional de Apicultores. Aún quedo reflexionando sobre los dichos de Richard Cedeño:

“Ecuador está empezando a descubrir su propio potencial apícola” 

Entre anécdotas, análisis productivo, desafíos sanitarios y un entusiasmo palpable por el desarrollo territorial, Cedeño describe un sector que explota en inquietudes, que busca tecnificarse y que, por primera vez en décadas, comienza a tejer redes entre provincias, asociaciones y organismos públicos. Una radiografía del movimiento apícola ecuatoriano en plena expansión.

Primera parte: Un tour histórico que cambió la energía de Manabí

—Amelia Tor: Richard, bienvenido a La Miel en tu Radio. Empecemos por lo reciente. ¿Cómo fue el tour apícola que se llevó a cabo en Rocafuerte, Manabí, este fin de semana?

—Richard Cedeño

Hola Amelia, un gusto enorme conversar contigo. Te cuento: lo que se vivió el 8 y 9 de este mes fue histórico. No exagero. En el salón de actos del municipio tuvimos casi 300 personas durante dos días completos.

Fue el tour apícola más grande realizado en Manabí y uno de los más grandes realizados en Ecuador. Estuvieron Franklin Sandoval, ponentes de Chile como Francisco, capacitadores como Percy y Álex Luna, además de docentes nacionales como Laureano Carlos Sama. Hubo stands, muestras, charlas técnicas y un nivel de participación que superó todas nuestras expectativas.

Y algo clave: tuvimos el aval del alcalde de Rocafuerte, que nos abrió las puertas para organizar un evento de este tamaño. Eso nos dio respaldo institucional y entusiasmo.

—Tor: ¿Y qué lectura hacés del impacto que tuvo en la gente?

—Cedeño:

Fue una explosión de motivación. En Manabí hay muchísima producción de miel, pero poca organización y poca capacitación. El tour fue, literalmente, una puerta abierta al conocimiento.

La gente salió diciendo: “Nos falta muchísimo por aprender, queremos tecnificarnos, queremos crecer”.
Ese cambio de mentalidad, Amelia, vale oro.

Segunda parte: La apicultura ecuatoriana empieza a moverse

—Tor: ¿Cómo describirías la situación actual de la apicultura en Ecuador?

—Cedeño:
En crecimiento. Después de muchos años de estancamiento, hoy hay movimientos interesantes. Apicultores jóvenes están viajando, capacitándose, trabajando con referentes como Johny Rojas, que ha sido fundamental.

Él ha impulsado tours anteriores en Ibarra y en Quevedo. Y ahora en Manabí vio la respuesta de la gente y salió feliz. Me dijo: “Esto va a marcar un antes y un después”.

Y yo creo lo mismo.

—Tor: ¿Cuáles son las fortalezas del sector?

—Cedeño:
Ecuador tiene algo que pocos países tienen: una diversidad floral impresionante. Selva, montaña, costa… Tenemos regiones capaces de producir miel todo el año.

Manabí, en particular, podría ser una de las potencias apícolas del continente si hubiera más capacitación y una institucionalidad fuerte.

—Tor: ¿Y las debilidades?

—Cedeño:
La falta de organización.
El bajo nivel de tecnificación.
La ausencia de una federación nacional.
El limitado acceso a capacitación profesional.

Muchos trabajan a pequeña escala y sin asistencia técnica. Eso nos frena.

Tercera parte: Una necesidad urgente — la Federación Nacional de Apicultores del Ecuador

—Tor: Mencionás la federación. Ese tema aparece una y otra vez cuando hablamos de Ecuador. ¿Qué está pasando?

—Cedeño:
Que no la tenemos.
Así de simple.

Hubo intentos hace años, pero nunca se consolidó. Y eso nos deja fuera de espacios clave: FILAPI, instancias de comercio internacional, mesas sanitarias, Apimondia.

Podemos asistir, sí.
Pero no tenemos voz ni voto.

—Tor: ¿Hay un plan para avanzar?

—Cedeño:
Sí. Te confirmo que en febrero o marzo vamos a convocar a asociaciones de todo el país para iniciar un proceso formal de construcción. El MAGAP ya manifestó interés y la directora estuvo presente en el tour, ofreciendo apoyo.

El clima social está dado: la gente quiere organizarse.

Cuarta parte: La importancia de la tecnificación

—Tor: Algo que dijiste me interesa especialmente: la gente salió diciendo “queremos tecnificarnos”. ¿Qué significa tecnificarse para la apicultura ecuatoriana?

—Cedeño:
Significa dejar atrás la apicultura artesanal y pasar a una gestión profesional:

  • Manejo sanitario de precisión

  • Reproducción de colmenas con criterios técnicos

  • Control de alimentación

  • Tecnologías de monitoreo

  • Buenas prácticas de cosecha

  • Genética mejorada

  • Manejos migratorios en regiones aptas

Ecuador produce buena miel, pero puede producir excelente miel y en mayor escala si se tecnifica.

Quinta parte: El rol del Estado y el futuro

—Tor: ¿Cómo ves el rol del Estado?

—Cedeño:
Te digo esto con sinceridad: hoy hay voluntad. Pero necesitamos que sea sostenida, no solo voluntades personales.

El MAGAP tiene técnicos, tiene presencia territorial, tiene capacidad de monitoreo sanitario. Si se articula bien con las asociaciones, podríamos avanzar muy rápido.

—Tor: ¿Cuál sería tu sueño para la apicultura ecuatoriana en 10 años?

—Cedeño:
Tres cosas:

  1. Una federación fuerte que represente a todos.

  2. Apicultores tecnificados, con cadenas de valor regionales.

  3. Ecuador reconocido internacionalmente por sus mieles y por su diversidad floral.

Creo que no es un sueño imposible. (…)

Conclusión 

La conversación con Richard Cedeño deja en evidencia que la apicultura ecuatoriana está atravesando un momento bisagra. No se trata solamente del entusiasmo generado por un tour exitoso o de la presencia de referentes internacionales; lo que está sucediendo en Manabí y en otras regiones del país es un despertar colectivo. Los apicultores empiezan a reconocerse como parte de un sector con enorme potencial, capaz de transformarse si cuenta con las herramientas adecuadas, la capacitación necesaria y un mínimo nivel de organización institucional.

El impacto del tour apícola es una muestra clara de ese proceso. La asistencia masiva, la participación activa y la reacción del público revelan un territorio que quiere aprender, que quiere tecnificarse y que está pidiendo a gritos estructuras que acompañen ese crecimiento. Las experiencias compartidas por referentes de Chile, Perú y Ecuador mostraron caminos posibles y ofrecieron ejemplos concretos de cómo la profesionalización puede multiplicar el rendimiento, la calidad y la sostenibilidad de la actividad.

Pero también quedó en evidencia la principal deuda pendiente: la ausencia de una Federación Nacional de Apicultores. Esa carencia limita al sector en términos de representación, acceso a instancias internacionales y participación en organismos donde se discuten temas centrales como sanidad, comercio exterior, adulteración de mieles y normativas globales. La voluntad expresada por asociaciones, productores y también por autoridades del MAGAP abre una ventana de oportunidad única para resolver este vacío histórico.

Ecuador tiene condiciones excepcionales para desarrollar una apicultura de élite: una biodiversidad envidiable, ciclos florales diversos, territorios aptos para distintos modelos productivos y productores que están empezando a reconocerse como protagonistas de un sector estratégico. Lo que falta —y lo que esta entrevista pone en primer plano— es consolidar la organización y convertir el entusiasmo en políticas, programas y redes estables.

En definitiva, lo que se ve en Ecuador no es una moda, ni un proyecto aislado: es un movimiento. Un movimiento que combina juventud, tradición, territorio y deseo de progreso. Un movimiento que empieza a tender puentes entre provincias, entre países y entre generaciones. Y un movimiento que, si logra encauzarse institucionalmente, puede colocar a Ecuador en el mapa de la apicultura latinoamericana con una fuerza inédita.

Como siempre, La Miel en tu Radio agradece la mirada sensible y el trabajo federal de Amelia Tor, que nos permite escuchar estas voces que no siempre llegan a los grandes centros, pero que son fundamentales para entender lo que verdaderamente está pasando en la apicultura de nuestra región.

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Podés escuchar la entrevista completa en este link titulado como Amelia Tor Pisano nuestra cronista trotamundos en Ecuador 15/11/2025

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