Apimondia 2025 en Dinamarca

La apicultura mundial se reune en Copenhague con la participación de empresas de Argentina

La apicultura tiene un momento único cada dos años. Es un punto de encuentro esperado con ansiedad por productores, científicos, empresas y autoridades de todo el mundo. Ese momento es Apimondia, el Congreso Mundial de Apicultura que organiza la Federación Internacional de Asociaciones de Apicultores desde hace más de medio siglo. Desde La Miel en tu radio te traemos todo lo que paso en el evento.

En 2025, la 49ª edición se celebra en Copenhague, Dinamarca, entre el 23 y el 27 de septiembre, con un despliegue inédito: por primera vez la organización corre por cuenta de tres países de manera conjunta —Dinamarca, Suecia y Noruega—, mostrando al mundo la fuerza de la apicultura escandinava.

La expectativa es enorme: más de 10.000 visitantes profesionales de un centenar de países, 216 stands de 40 naciones y un área de exposición que supera los 7.000 metros cuadrados en el Bella Center, el corazón de convenciones más grande de Escandinavia.

El lema no está escrito en pancartas, pero se palpa en el ambiente: el futuro de la apicultura se juega aquí. Cambio climático, fraude en la miel, inteligencia artificial, nuevas terapias con productos de la colmena, genética y polinización son algunos de los ejes que dominarán las conferencias y mesas redondas.

La última edición, fue en Santiago de Chile 2023, la cual estuvo marcada por el regreso a la presencialidad tras la pandemia y por la creciente preocupación por el fraude en la miel, un tema que se repite ahora con más fuerza. En aquel momento, las delegaciones latinoamericanas —con Argentina, Uruguay, Brasil y México a la cabeza— dejaron clara su posición: la miel auténtica debe ser defendida con herramientas regulatorias y tecnológicas a nivel global.

Copenhague revindica esa bandera, pero suma nuevos desafíos. El cambio climático ya no es una amenaza futura: los inviernos más cortos, los veranos extremos y la irregularidad de floraciones están transformando el calendario productivo en todas las latitudes.

En este sentido, la apicultura escandinava se ofrece como un laboratorio viviente: cómo sostener la actividad en climas hostiles, cómo preservar la diversidad genética de las abejas y cómo articular con sistemas agrícolas intensivos pero con fuerte tradición ecológica.

Para buena parte del mundo apícola, la imagen de Escandinavia es la de un territorio poco hospitalario para las abejas: largos inviernos, nieve persistente, pocas horas de luz solar. Sin embargo, detrás de ese estereotipo hay una apicultura pujante y organizada.

En Dinamarca, Suecia y Noruega conviven unas 300.000 colmenas manejadas por 28.000 apicultores, la gran mayoría de carácter no profesional. Un rasgo distintivo es el auge de la apicultura urbana, con colonias instaladas en azoteas, jardines comunitarios y parques, insertándose en la vida de ciudades que abrazan la sostenibilidad como política pública.

Los campos agrícolas de estos países, intensamente cultivados y en muchos casos bajo esquemas de producción orgánica, encuentran en la polinización apícola un aliado estratégico. Además, existe una fuerte tradición de cría de reinas y selección genética:

  • Dinamarca es un centro histórico de abejas Buckfast, cárnicas y ligústicas, y en la isla de Læsø se conserva una población de abejas negras de pureza única.

  • Noruega mantiene programas de conservación de la abeja negra y trabaja con cárnicas.

  • Suecia apuesta por las ligústicas y también preserva líneas locales de abeja negra.

El hidromiel (mjød) es otro emblema cultural que vincula la tradición vikinga con la apicultura contemporánea. No se trata solo de una bebida alcohólica, sino de un símbolo de cómo la miel trasciende lo productivo para insertarse en la historia y la identidad de un pueblo.

El programa científico y técnico

Apimondia 2025 despliega un programa científico, técnico y cultural tan extenso que resulta imposible cubrirlo en una sola nota. Sin embargo, algunos ejes destacan con claridad:

  • Fraude en la miel: talleres, conferencias y sesiones buscan abordar el problema desde la trazabilidad, el blockchain y la cooperación internacional.

  • Cambio climático: cómo afecta la productividad y la sanidad apícola, y qué estrategias de adaptación se están probando en distintos continentes.

  • Sanidad: la varroa sigue siendo el gran enemigo global, pero también avanzan estudios sobre virus, Nosema y escarabajos invasores.

  • Innovación tecnológica: desde sensores IoT hasta inteligencia artificial aplicada a la predicción de mortalidad de colonias.

  • Polinización y biodiversidad: el papel de las abejas en la sostenibilidad agrícola y en la resiliencia de ecosistemas.

  • Productos de la colmena y salud humana: terapias con jalea real, propóleos y apiterapia como frontera de la investigación biomédica.

En paralelo, la ApiExpo ofrece un recorrido por las últimas novedades en equipamiento, insumos, software y servicios para apicultores. Allí conviven gigantes de la industria como Lyson con pymes familiares que exhiben desde trajes de apicultor de alta calidad hasta dispositivos de monitoreo de última generación.

Argentina en Apimondia 2025

Las delegaciones de América Latina —Argentina, Uruguay, México, Brasil y Chile— estiman una participación activa, especialmente en mesas de sanidad y polinización. El intercambio con Europa siempre es valioso:

  • Los europeos compartirán experiencias en certificaciones y mercados diferenciados.

  • Los latinoamericanos insistirán en visibilizar la problemática ambiental (deforestación, agroquímicos, pérdida de biodiversidad) como condicionante de la apicultura.

En este sentido, el rol de Lucas Martínez y Lucas Garibaldi (Argentina) siempre es clave para posicionar a la región en debates centrales del Congreso.

La delegación argentina llega a Copenhague con una participación diversa, que incluye investigadores, cooperativas, empresas y referentes institucionales. Un stand nacional nuclea la presencia de 13 empresas y dos cooperativas de Paraná, que viajaron con apoyo del Consejo Federal de Inversiones (CFI).

La Argentina apícola tiene mucho para mostrar:

  • Ciencia y Gremial: especialistas como Lucas Garibaldi y Lucas Martínez (presidente de la Asociación Argentina de Apicultores) moderan sesiones clave sobre la situación de la apicultura en las Américas y simposios de polinización.

  • Sanidad: empresas como Apilab SA y laboratorios argentinos presentan insumos para control de varroa y nutrición.

  • Innovación: tecnologías vinculadas a inteligencia artificial, sensores y trazabilidad.

  • Producción: la miel argentina sigue siendo uno de los productos más valorados en el mercado internacional, aunque enfrenta desafíos por la adulteración global y la concentración de intermediarios.

El listado completo de empresas esta integrado por las siguientes firmas: #1 – APILAB SRL, #2 – Reinas GW, #3 – Apícola Jauregui, #4 – Cooperativa Apicola del Paraná Ltda., #5 – Schneiter Alimentos Naturales, #6 – APIBreeders, #7 – Rocío de la Montaña, #8 – Aluminé Honey,  #9 – Miel Reina Josefina,#10 – CAM Honey Brothers, #11 – Cosar, #12 – Bionatura, #13 – Wayra Organic Honey

Sin embargo, también hay ausencias notorias. Desde Maciá (Entre Ríos), el intendente Ariel Müller lamentó públicamente la falta de apoyo nacional y provincial para que más productores pudieran participar:

“Para la familia apícola es primordial encontrarse en distintos momentos del año. Apostamos a que esta situación se revierta en próximos eventos, porque estar en Apimondia significa estar en la vidriera del mundo”.

Si bien la delegación argentina no fue tan numerosa como en ediciones anteriores, la presencia se hizo sentir tanto en las ponencias científicas como en la ApiExpo.

Los científicos

El investigador Lucas Garibaldi, referente mundial en polinización y servicios ecosistémicos, participó como moderador del simposio principal sobre polinización y flora apícola. Su mensaje fue contundente:

“La apicultura no es solo producción de miel. Es un servicio ambiental esencial que garantiza la seguridad alimentaria global”.

Por su parte, Lucas Martínez, presidente de la Asociación Argentina de Apicultores, condujo la mesa sobre la apicultura en las Américas, destacando la necesidad de políticas diferenciadas para cada región, pero bajo un paraguas común de defensa del producto genuino.

Las empresas

En el stand argentino, se destacó la participación de:

  • Cooperativas de Paraná, apoyadas por el CFI, que mostraron mieles fraccionadas con identidad territorial.

  • Laboratorios y empresas de sanidad apícola, que presentaron insumos como tiras acaricidas y suplementos nutricionales.

  • PyMEs de tecnología apícola, con sensores para monitoreo de colmenas y sistemas de gestión digital de apiarios.

La presencia de Argentina no fue masiva, pero sí representativa de la diversidad productiva del país: desde empresas exportadoras hasta cooperativas locales que luchan por ganar espacio en mercados diferenciados.

En diálogo con La Miel en tu Radio, algunos integrantes de la delegación compartieron sus impresiones:

  • María del Carmen F., cooperativista entrerriana:

    “Ver el stand de Argentina armado en Copenhague es emocionante. Sentimos que estamos mostrando la calidad de nuestro trabajo al mundo, aunque nos hubiera gustado que más productores pudieran estar aquí”.

  • Géronimo Muñiz, representante de Reinas GW:

    “Los debates sobre varroa y fraude en la miel muestran que no estamos solos. Los problemas que enfrentamos en Azul o en Santiago del Estero son compartidos con Dinamarca o Canadá. Eso refuerza la idea de que necesitamos estrategias globales”.

Una inauguración marcada por tensiones

La inauguración oficial del 23 de septiembre no estuvo exenta de sobresaltos. La prensa internacional (El País, RTVE, CNN) reportó que la noche previa el aeropuerto de Copenhague fue cerrado por más de dos horas debido a un ataque con drones que también afectó a Oslo. Aunque las autoridades locales aseguraron que no se trató de un ataque directo al congreso, el incidente reforzó las medidas de seguridad en torno al Bella Center.

Aun así, la emoción en los pasillos superó cualquier tensión. Mientras los equipos técnicos ultimaban detalles en la madrugada, el stand argentino se montaba con esfuerzo y entusiasmo.

Las fotos del apicultor mexicano Arnulfo Ordóñez, compartidas en redes sociales, mostraban el esfuerzo de una comunidad internacional que, más allá de fronteras, trabaja por un objetivo común: defender a las abejas y sostener la apicultura como actividad vital para el planeta.

23 de septiembre: la apertura de un certamen histórico

Las puertas del Bella Center se abrieron oficialmente el 23 de septiembre a las 13 horas. Desde la mañana ya se respiraba un clima de expectativa: acreditaciones, encuentros improvisados en los pasillos, saludos entre colegas que no se veían desde Chile 2023.

La inauguración oficial se realizó a las 16:30, con discursos de Jeff Pettis, presidente de la Federación Internacional de Asociaciones de Apicultores, y de representantes de los comités locales de Dinamarca, Suecia y Noruega. El mensaje fue claro: Apimondia es más que un congreso científico, es un espacio para que el sector se piense globalmente y trace estrategias de supervivencia y desarrollo.

La ApiExpo abrió sus puertas en paralelo, con más de 200 stands que ofrecían desde innovaciones tecnológicas hasta productos gourmet elaborados con miel y polen.

24 de septiembre: ciencia, miel auténtica y blockchain

La primera jornada completa de conferencias puso el foco en la autenticidad de la miel y en las nuevas herramientas tecnológicas para enfrentar el fraude.

  • A media mañana, la ponencia de Carlos Martín Óvilo, representante de la Unión Europea, verserá sobre que “la miel solo puede ser miel” y detallará los esfuerzos regulatorios para garantizar trazabilidad.

  • Habrá sesiones coordinadas por Miguel Vilas-Boas y Ole Kilpinen en donde presentarán desarrollos de blockchain para seguir la miel desde el tarro hasta la colmena.

  • En paralelo, el proyecto Bee-Guards mostrará resultados sobre monitoreo de plagas y enfermedades.

  • El cine también tuvo espacio: el documental Buzz of Transformation se proyectará en el Auditorio 15, recordando al público el papel crucial de las abejas en los ecosistemas.

Entre los investigadores jóvenes se presenta Iratxe Perales, de Honey-AI, con su desarrollo de un microscopio automatizado con inteligencia artificial para clasificar Nosema.

La sesión de la tarde, moderada por Lucas Martínez (Argentina), se reunirá a referentes de América para analizar la situación de la apicultura en el continente, con énfasis en desafíos de comercialización, presión ambiental y políticas públicas.

25 de septiembre: sanidad, varroa y el papel de la genética

La jornada del 25 estará marcada por los temas de sanidad apícola.

  • El foco estará en la loque americana, con un taller de comunicaciones moderado por Eva Forsgren y Jean-Daniel Charrière.

  • Una mesa redonda sobre resistencia a varroa, moderada por Per Kryger y Ralph Büchler, reunirá a especialistas como Barbara Locke, Pierre Giovenazzo y Stephen Martin. El consenso es claro: la selección genética para resistencia es clave, pero requiere coordinación internacional.

  • Se presentará un chatbot de inteligencia artificial diseñado como consejero apícola, generando debate entre productores sobre su utilidad real en campo.

  • En paralelo, el taller “Flores para las abejas”, de Björn Anders Gustavsson, abrirá el debate sobre el rol de la apicultura en la planificación paisajística.

En el cierre del día estará marcado por un taller sobre colmenas de diseño alternativo, con la apicultora estadounidense Megan Denver, que mostró experiencias de manejo sustentable y biodinámico.

26 de septiembre: cambio climático y resiliencia

El 26 será el día del cambio climático.

  • El Simposio sobre resistencia a varroa, moderado por Ralph Büchler y Stephen Martin, volverá a poner la lupa sobre los desafíos de sanidad.

  • El conferencista estelar Lars Chittka presentará La mente de una abeja, una charla fascinante sobre cognición animal y adaptación al entorno.

  • Ole Kilpinen y Orawan Duangphakdee coordinarán el simposio “Apicultura práctica sostenible ante los desafíos del cambio climático”, con experiencias de Asia, Europa y América.

  • En paralelo, se discutirá cómo mantener parámetros de calidad en producción a gran escala, a cargo de Stefan Mandl.

Por la tarde, un simposio sobre virus de las abejas que reunirá a Joachim De Miranda y Heather Bell, quienes alertan sobre la dispersión global del virus de las alas deformadas (DWV) y sus interacciones con varroa.

27 de septiembre: juventud, innovación y cierre

La última jornada resumirá la esencia del congreso: pensar en el futuro.

  • Un simposio sobre polinización y apicultura para el desarrollo rural, moderado por Lucas Garibaldi (Argentina), pondrá en valor la conexión entre apicultura y seguridad alimentaria.

  • La mesa “Bee-live in Youth” reunirá a jóvenes apicultores de varios países con el objetivo de cultivar la próxima generación de apicultores.

  • Se presentarán innovaciones tecnológicas, como el uso de IoT, IA y datos satelitales para predecir enfermedades.

  • El cierre incluirá la presentación del dispositivo Magnetto para captura de reinas y la evaluación de Aluen CAP como método alternativo para varroa en sistemas trashumantes.

El congreso concluirá con una ceremonia en la que se confirmará que Alemania será sede de Apimondia 2029, sucediendo a Emiratos Árabes Unidos en 2027.

En síntesis, podemos decir con absoluta claridad que los temás centrales de este Congreso de APIMONDIA 2025 son:

1. El fraude en la miel: una amenaza global

La suspensión del tradicional concurso de mieles dejó un vacío simbólico: reconocer la mejor miel del mundo ya no es posible porque la adulteración masiva ha puesto en jaque la confianza. Se discutió cómo avanzar en métodos de detección rápida, certificaciones internacionales y sanciones conjuntas a empresas fraudulentas.

2. Cambio climático: adaptación o crisis

El cambio climático apareció como un eje transversal: floraciones alteradas, pérdidas invernales, nuevas plagas. Las discusiones coincidieron en que la apicultura debe pensarse en clave de resiliencia productiva, diversificación y fuerte vinculación con la agroecología.

3. Inteligencia artificial: ¿aliada o amenaza?

Desde microscopios automatizados hasta chatbots asesores, la IA se presentó como un recurso innovador. Sin embargo, muchos apicultores plantearon dudas: ¿cómo garantizar accesibilidad tecnológica para pequeños productores? ¿No existe riesgo de dependencia de grandes corporaciones?

4. Sanidad: varroa y virus, enemigos comunes

El control de varroa sigue siendo el gran desafío. Las experiencias de selección genética generan esperanza, pero el virus de las alas deformadas, la loque americana y el pequeño escarabajo de la colmena obligan a pensar en estrategias integrales que combinen biotecnología, manejo cultural y cooperación internacional.

Excursiones técnicas y la dimensión cultural de Apimondia 2025

Apimondia no se limita a conferencias y stands. Es también una oportunidad de vivir la apicultura en territorio. En Copenhague, la organización diseñó un programa de visitas técnicas y culturales que permitieron a los participantes conocer de cerca la tradición escandinava.

Apicultura en las montañas nórdicas

Un recorrido por los fiordos y las zonas montañosas de Dinamarca y Noruega mostró apiarios enclavados en paisajes imponentes. Allí, los visitantes pudieron observar técnicas de apicultura en climas extremos, donde la adaptación al invierno es la clave de la supervivencia.

Apicultoras vikingas

Una de las excursiones más concurridas fue la dedicada a rescatar el papel de las mujeres en la apicultura escandinava y su vínculo con la cultura vikinga. Relatos históricos, visitas a museos y charlas con productoras actuales hicieron evidente una continuidad cultural que rompe estereotipos y visibiliza el trabajo femenino en el sector.

Apiarios urbanos en Oslo

En un crucero por el fiordo de Oslo, los visitantes conocieron el apiario urbano ByBi’s, instalado en la finca real de Kongsgården. Este proyecto combina educación ambiental, producción de miel y turismo sustentable, un modelo replicable para muchas ciudades del mundo.

Criadero de reinas de Monica Larssons Biodling

En la costa sueca, se visitó uno de los criaderos de reinas más importantes de la región. La experiencia permitió conocer de primera mano las prácticas de selección genética y conservación de abejas locales, un tema de máxima actualidad frente a los desafíos sanitarios globales.

Lindhagens Bigårdar

Otra parada obligada fue en una de las empresas más antiguas y prestigiosas de Suecia. Allí se mostró cómo combinar tradición y modernidad en la fabricación de insumos para la apicultura, consolidando la idea de que la región es un polo de innovación industrial en el rubro.

Impacto comunicacional y cultural

Apimondia 2025 también fue un suceso en materia comunicacional.

Medios y difusión

Los principales portales europeos y americanos cubrieron el evento. La suspensión del concurso de mieles —por la dificultad de garantizar autenticidad— se convirtió en titular global y visibilizó el problema del fraude.

La ApiExpo, con stands espectaculares y degustaciones internacionales, fue un insumo para las redes sociales. Imágenes de mieles de colores, colmenas futuristas y proyectos de apicultura urbana circularon en Instagram, TikTok y YouTube, acercando el congreso a públicos no especializados.

Cultura apícola

Las excursiones a apiarios vikingos, museos y criaderos de reinas reforzaron la idea de que la apicultura no es solo una actividad productiva: es parte de la cultura e identidad de los pueblos. En este sentido, la experiencia escandinava mostró cómo integrar tradición, ciencia y turismo en un mismo relato.

Educación y juventud

El programa Bee-live in Youth demostró que la apicultura necesita formar nuevas generaciones. Jóvenes de más de 30 países compartieron experiencias y proyectos, desde apicultura escolar en África hasta startups de inteligencia artificial en Europa.

Reflexión final: el futuro de las abejas y la humanidad

Apimondia 2025 dejó una pregunta resonando en cada pasillo: ¿puede sobrevivir la humanidad sin abejas? La respuesta, aunque obvia, se complejiza al mirar los escenarios de crisis ambiental, pérdida de biodiversidad y cambios climáticos acelerados. Las abejas son más que productoras de miel: son indicadoras de la salud de los ecosistemas. Su declive no solo amenaza la apicultura, sino la producción de frutas, hortalizas y semillas de las que depende nuestra dieta. La diversidad productiva del planeta —desde las colmenas trashumantes de Argentina hasta la apicultura urbana de Dinamarca— debe verse como una riqueza. Cada experiencia aporta respuestas diferentes, pero todas son necesarias para enfrentar una crisis que no reconoce fronteras. El gran mensaje de Copenhague fue que ningún país puede enfrentar solo los desafíos actuales. Se necesitan redes internacionales de investigación, cooperación entre productores y políticas públicas conjuntas. La apicultura, por su propia naturaleza, obliga a pensar en clave de interdependencia.

Para la Argentina, Apimondia 2025 fue una vidriera y un espejo. Mostró la capacidad de nuestros científicos y productores, pero también las carencias de políticas de apoyo. El desafío es claro: convertir el potencial en estrategia, y hacerlo rápido, porque el mundo no espera.

Para latinoamérica, resta mencionar el premio Estrella de Plata en Apimondia 2025, para libro sobre Abejas dedicado al aprendizaje en niños que obtuvo nuestro país hermano de Uruguay. La Dra. Estela Santos representante de Uruguay en Apimondia 2025, Dinamarca, presento el libro hecho por cientificas uruguayas sobre abejas de nuestro pais y su importancia en la preservacion del ambiente . Dedicado a suministrar informacion a niños en escuelas y colegios. En Uruguay, este libro, se difunde a nivel nacional, a traves del Plan Ceibal. Plan que incluye, el suministro de computadoras y promueve la integracion de tecnologias digitales en la educacion primaria.

Estela Santos al obtener el PREMIO DE PLATA al mejor libro sobre abejas para niños y niñas del mundo del Congreso de Mundial de Apicultura APIMONDIA en Dinamarca, agradeció a todos. «Y brindó felicitaciones a todos los productores y organizaciones (CHDA y DIGEGRA) que nos han apoyado para imprimir y difundir en las escuelas! Recalcó que: más de 14000 libros hemos entregado a niños niñas y público en general, en mas de 300 centros educativos….hay más conciencia…mas consumo de productos de las colmenas, más cuidado de las abejas y del medio ambiente.. Gracias de nuevo a todos».
 

Conclusiones

Apimondia 2025 en Copenhague fue un congreso histórico. No solo por la magnitud de sus debates y la calidad de sus innovaciones, sino porque dejó en claro que la apicultura está en una encrucijada. La miel, las abejas y los apicultores enfrentan amenazas globales, pero también tienen la fuerza de la cooperación y el conocimiento para reinventarse. Queda pendiente, a modo de crítica y/o malestar planteado por los apicultores de España, Portugal y Italia, es solo la utilización del idioma ingles para comunicarse y realizar las presentaciones. No hubo traducciones ni al español, ni al italiano y ni al portuges. Habrá que pensar con tecnología y con IA para el futuro y poder hacer traducciones en tiempo real.

Además de esta declaración de firme compromiso con la calidad de la miel, la Federación de Asociaciones de Apicultores ha tomado otra importante decisión en Copenhague: la elección de Lepizig, en Alemania, como sede de la edición de Apimondia 2029.

Esta decisión supone un espaldarazo para la apicultura alemana, una de las más dinámicas de Europa y la que mayor número de apicultores tiene. Dentro de cuatro años, Leipzig se encargará de acoger el Congreso y de mostrar al mundo la fortaleza del sector apícola germano.

Y dos años antes le tocará a Dubai, capital de los Emiratos Árabes Unidos. La ciudad árabe se hace cargo de organizar Apimondia 2027 en lugar de Arusha, en Tanzania, que fue la primera sede designada. Sin embargo, los tanzanos no han podido cumplir con los requisitos exigidos por la organización, que ha decidido llevarse el próximo congreso a Dubai.

En las palabras de Jeff Pettis, presidente de Apimondia, durante la clausura:

“Cuidar a las abejas es cuidar a la humanidad. Que este congreso sea un recordatorio de que lo que está en juego no es un sector productivo, sino el futuro mismo de nuestra vida en el planeta”.

Copenhague con más preguntas que respuestas, pero con la certeza de que el camino se construye colectivamente, con abejas, con flores y con personas comprometidas.

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