Impacto agrícola en la apicultura Argentina

Desde La Miel en tu radio les compartimos un estudio de la primavera y el otoño de 2023, realizado por un equipo de especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) llevó a cabo un estudio exhaustivo para detectar la presencia de sustancias de origen industrial y agrícola en abejas y productos apícolas en diversas regiones de Argentina. Esta investigación reveló preocupantes niveles de contaminación en apiarios de Córdoba, Buenos Aires y Río Negro, subrayando la necesidad de un monitoreo constante para preservar los servicios de polinización y la industria apícola, fundamentales para la salud de los ecosistemas.

La relevancia de este estudio se destaca en un país que es el segundo productor y exportador mundial de miel, solo detrás de China. La apicultura en Argentina es una industria que involucra a 30,000 productores y tres millones de colmenas, principalmente ubicadas en la Pampa Húmeda. No obstante, las abejas melíferas (Apis mellifera) están enfrentando serias amenazas debido a los cambios en el uso del suelo y las actividades productivas intensivas, que no solo afectan la producción de miel y otros derivados, sino también ponen en peligro los vitales servicios de polinización.

Los investigadores del CONICET, liderados por Agustina Villalba, Karina Miglioranza, Leonardo Galetto y Matías Maggi, realizaron muestreos en tres regiones ecológicamente distintas de Argentina: Río Primero en Córdoba, Santa Paula en Buenos Aires y Choele Choel en Río Negro. Estas áreas representan una diversidad de paisajes, desde zonas altamente cultivadas con soja y maíz hasta regiones con vegetación nativa. El objetivo principal era comparar la presencia y concentración de contaminantes en diferentes productos apícolas, incluyendo abejas, pan de abejas, cera y miel. El estudio involucró la recolección de muestras en dos estaciones clave del año (primavera y otoño) para identificar la presencia de plaguicidas organoclorados, clorpirifos, bifenilos policlorados (PCBs) y éteres de bifenilos polibromados (PBDEs). Estos compuestos fueron seleccionados debido a su conocido impacto tóxico y su persistencia en el ambiente, a pesar de haber sido prohibidos en muchos casos hace décadas.

 Uno de los hallazgos más destacados fue la detección de plaguicidas organoclorados, como el endosulfán, que aunque prohibido en Argentina desde 2013, sigue presente en el ambiente debido a su larga vida media. De igual manera, se encontraron residuos de clorpirifos, un insecticida altamente tóxico que fue ampliamente utilizado en la agricultura argentina hasta 2023. Los resultados mostraron que los contaminantes industriales, como los PCBs y los PBDEs, también están presentes en los apiarios, a pesar de su ubicación en tierras agrícolas. Estos compuestos son altamente volátiles y pueden ser transportados por el viento a largas distancias, lo que explica su presencia en regiones aparentemente alejadas de fuentes industriales directas.

Las concentraciones de estos contaminantes variaron según el tipo de muestra y la estación del año. La cera de abeja, debido a su alta concentración de lípidos, mostró los niveles más altos de contaminantes, especialmente de clorpirifos durante la primavera. En contraste, la miel, que tiene una menor afinidad por estos compuestos lipofílicos, presentó concentraciones más bajas.

Impactos en las abejas, la miel y los otros productos de la colmena

Los niveles de contaminantes encontrados son considerados subletales, es decir, no causan la muerte inmediata de las abejas, pero pueden tener efectos a mediano y largo plazo. Estos efectos incluyen desorientación en el vuelo, reducción de la vida útil, alteraciones en los órganos reproductivos y dificultades en la realización de la danza de la abeja, crucial para la comunicación sobre fuentes de alimento.

Las abejas juegan un papel esencial en la polinización de cultivos y plantas silvestres. La presencia de contaminantes no solo afecta la salud de las abejas, sino que también compromete la eficiencia de los servicios de polinización, impactando negativamente en la biodiversidad y la productividad agrícola.

Aunque las concentraciones de contaminantes en la miel y otros productos apícolas estaban dentro de los límites permitidos por la Unión Europea, su presencia continua representa un riesgo para la calidad y seguridad de estos productos. Esto es particularmente relevante para la industria apícola argentina, que depende en gran medida de la exportación a mercados internacionales que exigen altos estándares de calidad.

Recomendaciones y acciones futuras

A partir de estos hallazgos, los investigadores recomiendan implementar un monitoreo constante de los contaminantes en las matrices apícolas en todo el país. Este monitoreo debe incluir no sólo plaguicidas y contaminantes industriales, sino también otros posibles tóxicos emergentes que puedan afectar la salud de las abejas y la calidad de los productos apícolas.

Es crucial desarrollar políticas de gestión y conservación que aborden los riesgos químicos en los agroecosistemas. Esto incluye la implementación de prácticas agrícolas más sostenibles y la promoción de tecnologías de bajo impacto ambiental. Además, es fundamental fortalecer la articulación entre el sistema científico y tecnológico, los gobiernos y el sector privado para adoptar estrategias efectivas que protejan la salud ambiental.

El estudio también destaca la resiliencia de las abejas frente a los contaminantes ambientales. Sin embargo, esta resiliencia tiene límites, y la exposición continua a bajos niveles de toxinas puede eventualmente superar la capacidad de las abejas para adaptarse y sobrevivir. Es crucial monitorear de cerca estos niveles de contaminación y tomar medidas preventivas para evitar daños irreversibles a las poblaciones de abejas.

La sensibilización y educación de todos los actores involucrados, desde los productores apícolas hasta los consumidores y los tomadores de decisiones, es esencial para lograr un cambio significativo. La difusión de conocimientos científicos en un lenguaje accesible puede ayudar a aumentar la conciencia sobre la importancia de la apicultura y los riesgos asociados a los contaminantes ambientales.

A modo de conclusión, el estudio realizado por el CONICET subraya la importancia de abordar la contaminación ambiental en la apicultura y sus implicaciones para la salud de las abejas, la calidad de la miel y los ecosistemas en general. La colaboración entre científicos, gobiernos y el sector privado es esencial para desarrollar y aplicar estrategias efectivas que protejan a estos importantes polinizadores y garanticen la producción de miel de alta calidad. Con un enfoque integral y sostenido, es posible mitigar los riesgos y promover prácticas agrícolas más sostenibles que beneficien tanto a la apicultura como a la biodiversidad en Argentina.

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Referencia Bibliográfica
Villalba, A., Cecchetto, F., Vazquez, N.D., Amarilla, L., Ramirez, C.L., Galetto, L., Maggi, M., Miglioranza, K.S.B. (2024). Contaminant dynamics in honeybees and hive products of apiaries from environmentally contrasting Argentinean regions, Environmental Research, Volume 249, 118306, ISSN 0013-9351. https://doi.org/10.1016/j.envres.2024.118306.

 

 

 

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